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El pensamiento divergente: qué es y qué relación tiene con la creatividad

Por Grupo Musarte
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qué es el pensamiento divergente

El concepto de creatividad es un concepto muy amplio y lleno de matices. ¿La creatividad se puede aprender? ¿qué es el pensamiento divergente? En una sociedad acostumbrada a otorgarnos competencias similares, el ingenio, la imaginación y la capacidad de generar múltiples e ingeniosas soluciones a un problema son aptitudes que cada día se valoran más.

El capital humano no tiene precio. Eso es algo que llevamos recalcando desde los primeros artículos de esta sección de noticias de Grupo Musarte. En esta nueva publicación queremos profundizar en el concepto del pensamiento divergente y hablar de por qué es importante fomentar la creatividad desde la infancia.  

¿Qué es el pensamiento divergente?

Cuando hablamos del pensamiento divergente hablamos de la importancia de aprender a resolver problemas a través del arte. El concepto de pensamiento lateral es una herramienta muy común en los niños porque permite dar soluciones basadas en la curiosidad y en el inconformismo.

Según la experta en creatividad y en altas capacidades, Violeta Agudín, «este tipo de pensamiento tiene la capacidad de utilizar el pensamiento lateral poniendo la energía y las emociones en conseguir múltiples respuestas o soluciones a una misma idea. Es una forma de desarrollo de la creatividad y ayuda a desarrollar la inteligencia ejecutiva».

Además, cuenta Agudín, que el pensamiento divergente se caracteriza por mirar «desde diferentes perspectivas y encontrar más de una solución frente a un desafío o problema. Actúa removiendo supuestos, desarticulando esquemas, flexibilizando posiciones y produciendo nuevas conexiones».

«Es un pensamiento sin límites -se supone- que explora y abre caminos, frecuentemente hacia lo insólito y original», señala la experta. De esta manera y en un sentido similar, De Bono habla de pensamiento lateral orientado a la destrucción de esquemas y a un conjunto de procesos para generar nuevas ideas mediante una estructuración perspicaz de los conceptos disponibles en la mente. La divergencia es un aspecto fundamental del proceso creativo, pero, sin embargo, la propia definición de creatividad requiere de la convergencia para alcanzar un resultado.

La creatividad se aprende, como el que aprende a aprender. Es una herramienta necesaria en el desarrollo humano. Para nosotros, no existe una respuesta correcta. Es importante entrenar a los niños en este concepto para hacerles ver que no solo existe una única opción. Hay muchas soluciones para una sola pregunta. El elefante no es solo gris, no salirse de la raya mata la creatividad infantil, por eso no hay que tenerle miedo a lo diferente. Así es la vida también: imprecisa, cambiante e inexacta.

Qué permite el pensamiento divergente

Como bien indica Violeta Agudín, el pensamiento divergente ayuda a establecer parámetros de desarrollo como:

  1. Fluidez de ideas: formula ideas productivas con continuidad.
  2. Flexibilidad: se adapta a criterios diferentes al propio.
  3. Originalidad: aporta ideas novedosas.
  4. Elaboración de planteamientos: enriquece sus producciones con detalles que la realzan y redefine los problemas buscando soluciones alternativas.

La creatividad se desarrolla gracias al pensamiento divergente

Dentro del pensamiento divergente se desarrolla la creatividad. La experimientación nos ayuda a desarrollar las funciones ejecutivas porque promueve «gran parte de nuestra actividad intencional y creativa”, destaca Agudín.

Una de las mayores funciones ejecutivas que tenemos como capacidad es buscar llenar nuestro tiempo, ocupando nuestra mente en la búsqueda de la satisfacción de algo que ha despertado nuestro deseo e inquietud, ideando, creando y planificando con aquello que tenemos a nuestro alcance.

La creatividad determina la sobredotación

Además del pensamiento divergente, la creatividad está basada en su capacidad de hacer de enlace entre los objetos y conceptos gracias a la percepción y a los propios sentimientos. Además, es determinante para los niños con altas capacidades. Si un niño tiene todos los talentos en percentil alto, pero no el de la creatividad, no será definido como sobredotación en Andalucía. El concepto de creatividad es fundamental para ello y no se puede explicar de una manera racional, las personas con sobredotación tienen un gran potencial de creatividad que hay que despertar de alguna forma.

Muchas veces la falta de especialistas juega en contra de esta materia. Tenemos la necesidad de fomentar la creatividad desde la infancia introduciendo cambios en los métodos educativos para permitir el desarrollo de este talento desde niños y ayudarles a exteriorizarla.

Los retos son una forma de aprendizaje, no un freno para los niños. Los primeros síntomas de la creatividad surgen por el simple hecho de querer crear ideas propias desarrollando la originalidad a través del juego.

Además de fomentar el interés por la creatividad, los profesionales y los padres somos figuras esenciales para desarrollar el pensamiento creativo de los niños. Debemos observar atentamente si en edades tempranas hay algún comportamiento que identifique esta materia. Debemos generar confianza y seguridad en nuestros pequeños para que puedan poner en marcha sus ideas, hablar en voz alta sobre ellas, sin miedo a equivocarse.

¿Cómo influyen este tipo de procesos en el desarrollo del talento?

Violeta Agudín cuenta que la creatividad es una de la herramientas clave para el desarrollo del talento y las capacidades superiores. «Es la herramienta que ayuda a una verdadera inclusión educativa, pero aprender con creatividad no es aprender de forma más divertida».

En este sentido, aprender es dar la oportunidad a todos para saber hacer, resolver y aplicar implicando sus destrezas de pensamiento, abordando contenidos y conocimientos con profundidad y en un contexto real, de experiencia de vida que aporta y da sentido a aquello que estamos conociendo a aplicarlo verdaderamente.

Nos ayuda a entender la diversidad de ideas y qué hacer con ellas, para aplicarlas a nuestra vida diaria. Nos reta a sacar de nosotros la parte emocional y cognitiva fuera de la zona de confort y nos sitúa en la motivación intrínseca de los alumnos.

En la inteligencia creativa o el desarrollo de la creatividad, implica entender los procesos cognitivos que surgen de los procesos creativos, pero también la gestión emocional que llevamos en esos procesos consigo.

Esa frase que dice que «el estado creativo es un estado feliz y completo» es incierto. Quizá el estado creativo nos coloque en diferentes fases que a menudo nos son incómodas o desafiantes, que nos ponen al límite y hay que entender de dónde provienen esas emociones y qué nos ocurre durante esos procesos.

Acompañar como docentes en esos procesos es fundamental: lo que uno desea, lo que quiere y lo que puede llegar a hacer ha de ser una experiencia que lleven consigo los alumnos y el docente como facilitador y mentor.

El pensamiento divergente involucra en la solución de un nuevo problema al participante y es así como ante éste aparecerán diversas ideas que nunca fueron presentadas ante el individuo. Podrá cambiar su actitud ante dicho obstáculo, realizando acciones nunca vistas en este, pero si le es presentado un problema cotidiano, el individuo reaccionará de manera habitual, claro, con la particularidad de que él adecuará una de las soluciones habituales a la situación. Sin dejar de ser la misma, puede tener una variante y, por ende, el individuo decidirá el comportamiento adecuado para dicha solución.

La creatividad y el pensamiento divergente aportan valor añadido a nuestro ser. ¿Quieres saber más sobre estos conceptos? En nuestro último post hablamos sobre los beneficios de la música y el arte en los niños. ¡Atento a nuestros lunes que vienen cargados de aprendizaje!

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